Oppidum de Castellruf

INTRODUCCIÓN

En lo alto de una colina, donde el viento susurra secretos olvidados, se alzan las ruinas de Castellruf, un misterioso poblado ibérico que guarda los ecos de una civilización perdida. Si bien Castellruf hace referencia a un castillo, este es un nombre popular de la zona, pero en estas ruinas nunca hubo un castillo, todos los restos pertenecen a este encantado yacimiento ibérico.

Rodeado de imponentes murallas y envuelto en la bruma del tiempo, este asentamiento, habitado por los laietanos, plantea más preguntas que respuestas. ¿Qué impulsó a sus habitantes a fortificar tan arduamente este lugar? ¿Qué fuerza los obligó a abandonarlo, dejando tras de sí solo vestigios de su existencia? Las piedras, desgastadas por siglos de viento y lluvia, guardan celosamente los secretos de aquellos que alguna vez llamaron a este lugar su hogar.

Prepárate para descubrir y entender la vida diaria y las creencias de los antiguos pobladores de Castellruf. Te invitamos a explorar su evolución histórica, desde su fundación en el siglo VI a.C. hasta su misterioso abandono en el siglo II a.C.

Acompáñanos mientras desentrañamos los hallazgos arqueológicos más significativos, como cerámicas, herramientas y restos arquitectónicos que nos hablan de una sociedad que, a pesar de su desaparición, dejó una huella indeleble en el paisaje de la región.

Finalmente, nos adentraremos en los misterios que aún perduran, aquellos enigmas que desafían a arqueólogos e historiadores y que convierten a Castellruf en un enigma tan fascinante como indescifrable.

INFORMACIÓN ESENCIAL

CÓMO VISITAR

  1. Llegar a Santa María de Martorelles para aparcar en el parking indicado en el mapa en las inmediaciones de la Iglesia de Santa María de Martorelles. Se recomienda para un mejor acceso, llegar a Santa María desde Martorelles. Puede utilizar pistas que van directamente al lugar y que se encuentran en buen estado, pero para mayor seguridad, le recomendamos ir por Martorelles.
  2. Visitar el Menhir de Castellruf que actualmente se encuentra en las proximidades de la Iglesia de Santa María de Martorelles.
  3. Ruta de trekking hasta el Mirador de la Pedrera de Can Gallemi. En el trayecto encontrará dos cruces, para evitar confusiones siempre siga por la pista, así evitará perderse.
  4. Visita del Dolmen de Castellruf, para llegar hasta aquí, en el tercer cruce desde el aparcamiento, deberá seguir hacia su derecha, luego volveremos para llegar al yacimiento. Primero continuamos hacia este megalito que se encuentra muy bien conservado. Desde el aparcamiento serán entre 25 y 35 minutos.
  5. Volvemos hacia el Poblado Ibérico de Castellruf, esto nos tomará unos 4 a 6 minutos desde el dolmen. Transitaremos por un sendero empinado, aquí ya se encuentran estructuras de viviendas y un solo camino a derecha e izquierda. Al girar a la izquierda se abre el yacimiento, entre la maleza, muy derruido, con algunas excavaciones realizadas.
  6. Volver al aparcamiento sobre nuestro pasos, este trayecto nos llevará entre 25 a 30 minutos.

Recomendamos llevar calzado cómodo y acorde a la actividad, recordar que para esta visita haremos trayectos de senderismo.

EVOLUCIÓN HISTÓRICA

La evolución histórica de Castellruf refleja la trayectoria de un poblado ibérico típico de los laietanos, desde su fundación en el siglo VI a.C. hasta su abandono en el siglo II a.C. Inicialmente, el asentamiento se estableció en un lugar estratégicamente elevado, lo que permitía a sus habitantes controlar el territorio circundante y protegerse de posibles invasiones. A lo largo de los siglos, el poblado experimentó un crecimiento, construyendo murallas defensivas y desarrollando una economía basada en la agricultura y el comercio.

Durante su apogeo, Castellruf no solo fue un centro habitacional, sino también un punto clave en las rutas comerciales que conectaban el interior con la costa. Sin embargo, a medida que la romanización se extendía por la península ibérica, los habitantes de Castellruf comenzaron a abandonar el poblado, posiblemente buscando mejores oportunidades o integrándose en las nuevas estructuras sociales y económicas romanas.

Las razones exactas para el abandono del yacimiento no están del todo claras, pero podría haber sido influenciado por factores como el cambio en las rutas comerciales, la centralización del poder en ciudades más grandes o la presión militar y política de Roma. Aunque el poblado fue abandonado, los restos arqueológicos nos permiten hoy entender mejor la vida y las costumbres de los laietanos, así como los desafíos que enfrentaron en un mundo en constante cambio.

PALEOPAISAJE

El paleopaisaje de Castellruf es un aspecto clave para entender cómo vivían los iberos en este asentamiento. Ubicado en una colina rodeada de un bosque mediterráneo de encinas, pinos y matorrales, el poblado se integraba en un entorno natural que ofrecía recursos esenciales, como madera y alimentos. La gestión del agua, aunque desafiante en un terreno montañoso, fue crucial para la supervivencia. Los habitantes dependían de pequeños manantiales cercanos y posiblemente recolectaban agua de lluvia, almacenándola en cisternas subterráneas para asegurar un suministro constante durante todo el año.

Este paisaje, además de proporcionar sustento, ofrecía ventajas estratégicas y defensivas, con vistas panorámicas que permitían controlar el territorio circundante. La interacción entre los habitantes y su entorno refleja una adaptación inteligente y respetuosa con los recursos naturales disponibles, subrayando la importancia del agua como un elemento vital en la configuración del asentamiento y su perdurabilidad en el tiempo.

PUNTOS DE INTERÉS

  • Murallas defensivas: Castellruf cuenta con restos de murallas que rodeaban el asentamiento, construidas para proteger a sus habitantes. Puedes recorrer los tramos visibles y observar cómo estas fortificaciones se integraban en el terreno montañoso.

  • Viviendas: Dentro del yacimiento, se encuentran los cimientos de varias casas de planta rectangular, que muestran la organización del espacio en el poblado. Estas estructuras permiten imaginar cómo era la vida cotidiana en Castellruf.

  • Caminos y áreas comunes: Se han identificado caminos empedrados que conectaban las distintas áreas del poblado, reflejando una planificación urbana básica. Estas vías facilitaban el tránsito y la comunicación entre los habitantes.

  • Silos: Existen indicios de estructuras subterráneas, como silos, que habrían sido utilizados para almacenar alimentos esenciales, como cereales y legumbres, garantizando la supervivencia de la comunidad.

  • Dolmen de Castellruf: Cercano al yacimiento, se encuentra un dolmen que es atribuido a la cultura íbera. Este monumento funerario, construido por los habitantes de la región, añade un elemento de interés histórico y arqueológico al área, mostrando la importancia ritual y espiritual que estos pueblos otorgaban a la muerte y al más allá.

HALLAZGOS SIGNIFICATIVOS

Este yacimiento cuenta con grandes piezas que se encuentran conservadas, cuidadas y en exposición en diferentes museos de Cataluña, pero sus piezas principales pueden conocerse en el Museo de Granollers.

  • Cerámicas ibéricas: Fragmentos de vasijas, cuencos y ánforas decoradas con motivos geométricos y figuras estilizadas. Estas piezas reflejan tanto el uso cotidiano como ceremonial.

  • Herramientas de metal y piedra: Hoces, cinceles, cuchillos y otros instrumentos utilizados en la agricultura y artesanías locales, evidenciando las actividades productivas de los habitantes.

  • Ofrendas y restos rituales: Pequeños altares y depósitos votivos que indican la práctica de ritos religiosos y ceremoniales, mostrando la importancia de lo sagrado en la comunidad.

  • Menhir de Castellruf: Originalmente ubicado cerca del yacimiento, este menhir fue trasladado al Museo de Granollers para su conservación. Es un monumento megalítico con una posible función ritual, asociado con la cultura ibérica de la región.

RECURSOS ADICIONALES