Mas Castellar (Ordis/Pontós)

INTRODUCCIÓN

Ubicado en un prominente promontorio sobre la costa, el yacimiento de San Sebastián de la Guarda se erige como una cápsula temporal que narra crónicas silenciosas. A pesar de su tamaño compacto, el sitio se ha conservado bien y cuenta con una presentación museística adecuada. Destacan los vestigios de su pasado íbero, particularmente las ya desaparecidas estelas guerreras, que son testigos de una época marcada por conflictos. Una visita al yacimiento desvela la rica herencia medieval y barroca que se entrelaza con el legado íbero, creando un mosaico histórico. Este escenario está realzado por vistas panorámicas al mar y un entorno boscoso, proporcionando una experiencia inmersiva y única a sus visitantes.

INFORMACIÓN ESENCIAL

CRONOLOGÍA

  • En estos siglos, el poblado estaba compuesto por unas pocas viviendas. Sus habitantes se dedicaban principalmente a actividades agrícolas y ganaderas.
  • Durante esta etapa, el poblado experimentó un notable crecimiento, construyéndose nuevas viviendas y fortificaciones.
  • Este fue el momento de apogeo del poblado. Se introdujeron avances como un sistema de canalización de agua. Aunque no se ha identificado, se especula sobre la existencia de un santuario en la zona.
  • Bajo influencia romana, Llafranc se transformó en un centro destacado de producción de vino y cerámica. El poblado íbero de Sant Sebastià cedió paso a esta nueva cultura. El puerto de Llafranc desempeñó un papel esencial en el comercio, especialmente en ánforas de vino.
  • Cabe señalar que se han encontrado restos de cerámica romana en el poblado ibérico, aunque se desconoce el momento exacto de su abandono.
  • Se fortificó la costa mediante la edificación de una torre de vigilancia, que servía como defensa contra ataques de corsarios y piratas.
  • Durante este periodo, se establecieron una ermita y una hospedería, reflejando la influencia religiosa y el papel hospitalario de la región.
  • Llafranc avanzó con la construcción de un faro, conocido por ser el más luminoso del litoral levantino, simbolizando una era de progreso en la navegación y seguridad marítima.

CÓMO VISITAR

PUNTOS DE INTERÉS

  1. Ubicación Estratégica: Desde las alturas del yacimiento, es evidente la posición táctica del asentamiento íbero. Las vistas panorámicas resaltan su dominio visual sobre áreas circundantes. Se intuye la cercana la playa de Llafranc y su antiguo asentamiento romano.
  2. Dimensión real: Aunque solo vemos una porción conservada, el poblado original era vasto. Se han encontrado restos de murallas, pero no en cantidad suficiente para determinar su extensión exacta.
  3. Casas Íberas: Las cuatro viviendas íberas en el sitio nos ofrecen un vistazo a la vida cotidiana de sus habitantes, desde la disposición de sus espacios hasta los materiales utilizados.
  4. Silos y Depósitos: Los 15 silos demuestran la importancia de la agricultura y el almacenamiento de alimentos, esenciales para la subsistencia.
  5. Horno: Las ruinas de hornos evidencian habilidades técnicas avanzadas, incluida la metalurgia.
  6. Torre de Vigilancia (Siglo XV): Declarada Bien Cultural de Interés Nacional, esta torre simboliza la defensa costera contra las amenazas de piratas y corsarios.
  7. Ermita y Hospedería (Siglo XVIII): Testimonios del desarrollo religioso y arquitectónico, resaltando la influencia religiosa y el alojamiento para viajeros.
  8. Faro (Siglo XIX): Representa la modernización y el mejoramiento de la navegación.
  9. Llafranc: Esta zona costera, antiguamente un destacado centro romano de producción vinícola y cerámica, aún conserva evidencias palpables de su rica historia. Cerca de la iglesia de Santa Rosa, los visitantes pueden encontrar vestigios de una antigua bodega y un lagar, remanentes de la prominente tradición vinícola de la región. Además, se han descubierto casas, calles, y otros elementos que brindan un panorama de la vida diaria durante la época romana. Aunque ya no está visible, una lápida sepulcral dedicada por Cesárea a su esposo Carudo ofrece un conmovedor testimonio personal de ese pasado lejano.
  10. Para comer: El Restaurante El Far es una excelente elección, conocido por su cocina catalana tradicional y vistas al Mediterráneo. El paseo marítimo de Llafranc es ideal para descubrir la gastronomía local.

HALLAZGOS SIGNIFICATIVOS

  • Cerámicas
    • La variedad de cerámica encontrada evidencia las relaciones comerciales y culturales de la zona. Se han hallado piezas de origen griego, italiano, púnico e íbero.
    • Especial mención merece una ánfora que contenía vino procedente de Marsella, un testimonio de las antiguas rutas comerciales y de la importancia del comercio en la vida diaria del poblado.
  • Objetos de Bronce
    • Se han identificado diversos utensilios y herramientas fabricados en bronce, entre los que se incluyen una aguja para sujetar vestidos, una punta, un anzuelo para pescar y un arpón.
  • Adornos y Joyería
    • Los objetos de adorno descubiertos comprenden un anillo y una cuenta de collar.
    • No obstante, destaca un singular recorte en hueso que representa la cabeza de Medusa, lo que sugiere influencias mitológicas y simbólicas en las prácticas culturales del poblado.
  • Objetos Funerarios
    • Las estelas de piedra con representaciones de lanzas son de especial interés, ya que se piensa que marcaban tumbas no encontradas. Actualmente, el paradero de estas estelas es incierto. Solo se conserva un dibujo de las mismas y las descripciones.
  • Construcciones
    • Aparte de las viviendas y los hornos, se identificaron vestigios de un sistema de canalización de agua para el poblado.
    • Se encontraron también restos de estructuras defensivas, como murallas y torres, que insinúan que el asentamiento estaba protegido, aunque no son visibles.
    • Se descubrieron remanentes de un santuario dedicado a una deidad local, el cual no está a la vista.

RECURSOS ADICIONALES